El proyecto nace como colaboración con Ingeser, en la fase de estudio de las Nuevas Cavas de Castell de Vilarnau, bodega del Grupo González Byass, se desarrolla teniendo en cuenta las limitaciones de posición por la topografía del terreno y la actividad a desarrollar en las edificaciones: Un mismo edificio donde se realice el proceso industrial, el almacenamiento de botellas y su posterior expedición, además de las actividades auxiliares.
La superficie proyectada es de 4.045,81 m2.