La adquisición de Bodegas Bilbaínas por parte del Grupo Codorniú, en 1997, significó un importante cambio de imagen para la bodega riojana.
La renovación del recinto que alberga Bodegas Bilbaínas se inició con la construcción de un pabellón destinado a la recepción de vendimia, el prensado y la fermentación con una superficie construida en planta sótano de 3.500 m2.
La planta de sótano del edificio se enclava en el nivel -4,50 m. aproximados respecto del acceso en planta baja de los edificios existentes colindantes.
Los trabajos de construcción del edificio requieren, por dicho motivo, un vaciado parcial de tierras actuales, a contar desde el medianil del edificio colindante, creando así un talud de 5 m.